MSc. Prof. Fidel Miranda Silva
Historiador - Escritor
CRÓNICA DE UNA DERROTA ANUNCIADA
La noche antes, todos ya sabían que la derrota inexorablemente
sucedería. Mucho antes, los chismosos desvelaron que la “doncella ya no era
virgen”, y que don Horacio ya no tenía tiempo de devolver a su “partner”, a su estado
natural, menos aún cambiarla por otra, su orgullo no le permitía sentirse
derrotado, a pesar que ya lo sabía. Como por ejemplo, “Bayardo cuando se dio
cuenta que Ángela ya no era virgen, lo devolvió a su casa con su familia”.
La derrota que sucedería, era comentario de los amigos y de
los funcionarios de Horacio, de los funcionarios de la casa de al lado, al
igual que los séquitos y acólitos de Javier, que era su guardián más fiel en el
Este. Aquellos comentaban que la derrota
se veía venir como una estrepitosa caída, de la que va a ser muy difícil recuperarse.
Nadie osaba avisarle, porque él, no le escuchaba a nadie, más que a su
consciencia, si es que lo tiene.
La conducta insaciable de Poder que tenía, al igual que su guardián,
era imparable. A ellos no les importan que haya sufrimientos del pueblo,
escarnios, necesidades o exclusiones; es prohibido enfermarse porque no habría
la más mínima posibilidad de ser atendido como a uno igual de ellos. Sin
embargo todos los días les hacían creer que “todo está bien, que andamos mejor”
La herida sangra a borbotones, es evidente que la lucha no
fue una interna entre afiliados a un partido político, sino fue un
enfrentamiento entre dos modelos diferentes. Uno capitalista neoliberal
desgarrador, que solamente busca desangrar al país por medio de amañadas
licitaciones y concesiones a grupo de amigos de élites. Otro que es un modelo
popular, que predica la concordia y la unidad entre los afiliados a un partido
político, cuya ideología se cierne en los principios republicanos.
Aparentemente no hubo
vencedores ni vencidos, sin embargo ganó el pueblo y perdió la oligarquía. Se
demostró que el pueblo salió a participar sin temores, para cambiar un modelo
de gestión por otro por la que tiene mejor y mayor esperanza, es evidente que
se seguirá esperando por un buen tiempo, para ver el resultado. De ser esta
acorde a la expectativa, será una buena señal, si así no fuere, tenga por seguro que los que llegan al poder, no permanecerán en él.
El pueblo se manifiesta por medio de las urnas, la lección se aprende de los errores.